
La Radiocirugía puede ser una opción segura y viable frente a la cirugía convencional… conoce más en el siguiente apartado.
Cuando se trata de lesiones cerebrales, una de las preguntas más frecuentes que recibimos en Radioterapia Siglo XXI es: ¿la radiocirugía es una alternativa al tratamiento convencional o solo se usa en casos muy específicos?
La respuesta depende de muchos factores como el tipo de lesión, su ubicación, tamaño y estado general del paciente. En este artículo te explicamos cuándo la radiocirugía es una opción viable, sus ventajas, qué tipo de lesiones pueden tratarse con esta técnica avanzada y cuándo la cirugía tradicional podría ser más adecuada.
¿Qué es la radiocirugía y en qué se diferencia de la radioterapia?
Aunque sus nombres pueden parecer similares, la radiocirugía y la radioterapia no son lo mismo.
- Radioterapia convencional: se administra en múltiples sesiones (diarias durante varias semanas), y se utiliza para tratar diferentes tipos de cánceres, incluyendo algunos cerebrales. Funciona entregando dosis bajas de radiación por fracción, permitiendo al tejido sano recuperarse entre sesiones.
- Radiocirugía (SRS – Radiocirugía estereotáctica Craneal): es un tratamiento altamente preciso y de alta dosis que se administra generalmente en una sola sesión o pocas sesiones (hasta cinco). No implica bisturí ni incisiones, y su nombre se refiere al nivel de precisión quirúrgica que tiene la radiación. Conoce más de este procedimiento.
En resumen:
- Radiotherapy = tratamiento progresivo y fraccionado.
- Radiocirugía = tratamiento puntual y de alta precisión.
¿Y la cirugía cerebral convencional? ¿Cuándo es necesaria?
La neurocirugía convencional sigue siendo una herramienta fundamental, especialmente cuando:
- Se necesita obtener una biopsia para confirmar un diagnóstico.
- La lesión está provocando una compresión significativa del tejido cerebral o aumento de la presión intracraneal.
- Se requiere una extirpación completa o parcial del tumor para aliviar síntomas de forma inmediata.
- Hay grandes lesiones o masas que no responden a tratamientos no invasivos.
En estos casos, la cirugía abierta permite una intervención directa, visual y manual del tejido afectado. Posteriormente, puede combinarse con radiocirugía o radioterapia para completar el tratamiento y reducir el riesgo de recurrencias.
¿Cuándo se recomienda la radiocirugía para lesiones cerebrales?
La radiocirugía es una excelente opción cuando:
- Se busca preservar tejido cerebral sano.
- Las lesiones son pequeñas o moderadas
- Están localizadas en zonas difíciles de acceder por cirugía convencional.
- El paciente no puede someterse a cirugía invasiva.
¿Qué lesiones cerebrales pueden tratarse con radiocirugía?
La radiocirugía es eficaz tanto para lesiones malignas (cancerosas) como para lesiones benignas (no cancerosas): (Conoce casos reales en este apartado)
Lesiones malignas tratadas con radiocirugía:
- Metástasis cerebrales (cáncer que se ha diseminado al cerebro desde otra parte del cuerpo).
- Gliomas de bajo grado o de grado intermedio (en casos seleccionados).
- Astrocitomas recurrentes.
Lesiones benignas tratadas con radiocirugía:
- Meningiomas.
- Neurinomas del acústico (schwannomas vestibulares).
- Malformaciones arteriovenosas (MAV).
- Adenomas hipofisarios.
- Neuralgia del trigémino (una afección neurológica dolorosa).
¿Cuáles son las ventajas de la radiocirugía frente a otras opciones?
- Alta precisión: gracias a técnicas de alta precisión e inteligencia artificial, se puede dirigir la radiación directamente al objetivo.
- Menor impacto en tejido sano: la dosis se concentra únicamente en la lesión, preservando al máximo el cerebro circundante.
- No invasiva: sin bisturí, sin hospitalización, sin anestesia general.
- Recuperación rápida: muchos pacientes vuelven a sus actividades normales el mismo día del tratamiento.
- Alta efectividad: especialmente para lesiones únicas o bien delimitadas. Veamos más a continuación.
¿Y cuándo no es recomendable la radiocirugía?
- Cuando la lesión es demasiado grande.
- Si hay múltiples lesiones dispersas y se requiere un abordaje más amplio.
- Cuando el diagnóstico aún no está claro (se requiere biopsia quirúrgica).
- En casos donde hay edema (inflamación) significativo o compresión de estructuras vitales.
¿Cómo saber si soy candidato(a) para radiocirugía?
En Radioterapia Siglo XXI, realizamos una evaluación personalizada con un equipo multidisciplinario de especialistas en neurooncología, radioterapia y física médica. Esta valoración incluye:
- Estudios de imagen (resonancia magnética, tomografía, PET).
- Revisión del historial médico.
- Evaluación del tipo de lesión y estado clínico del paciente.
Conclusión: ¿Radiocirugía, radioterapia o cirugía convencional?
Cada caso es único y el mejor tratamiento dependerá de múltiples factores. La radiocirugía es una opción segura, precisa y eficaz para muchas lesiones cerebrales, pero no sustituye a la cirugía ni a la radioterapia convencional en todos los escenarios. Lo ideal es contar con un equipo especializado que pueda diseñar un plan de tratamiento personalizado y basado en evidencia.
En Radioterapia Siglo XXI estamos comprometidos con ofrecer soluciones integrales, seguras y humanas, con tecnología de vanguardia.
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